Autor:
Pdgo. Cristian Arancedo
Universidad de Buenos
Aires.
Escuela de Podología.
Facultad de Medicina
En esta
presentación, tocare el tema del pie de Charcot. Esta enfermedad
se caracteriza por un “derrumbamiento” de la estructura ósea del
pie. Como introducción primero tengo la intención de hacer un
pantallazo del nacimiento de la misma.
En 1703,
William Musgrave descubre un proceso de enfermedad a nivel
artròsico que lo asocia a una enfermedad venérea, pero fue
Jean-martín Charcot, quien en 1868 descubre la
desintegración de los ligamentos y de las superficies comunes. Su
análisis se basa en la investigación de pacientes con la
enfermedad de tabes, y con otros desordenes neurológicos en el
hospital de Salpetriere en París; en 1936 Jorden asocia la
enfermedad a la diabetes (A).
Donde se la relaciona en la actualidad. A pesar de esto, otras
causas menos comunes son la lepra, la sífilis, alcoholismo
crónico, poliomielitis, entre otras.
“Jean
Martín Charcot
(1825-1893), neurólogo francés considerado el padre de la
neurología clínica. Nacido en París, estudió en la universidad de
esta ciudad. En 1856 fue nombrado médico del Negociado Central de
Hospitales. En 1860 fue nombrado catedrático de anatomía
patológica en la Universidad de París. Dos años más tarde se
incorporó al equipo del hospital de la Salpetriere y abrió la
clínica más prestigiosa de su época. Se especializó en el estudio
de la
histeria,
la
ataxia
locomotriz, la
hipnosis y
la
afasia. La
esclerosis cerebroespinal recibe el nombre de enfermedad de
Charcot en su honor. Tras conseguir fama internacional, se
convirtió en miembro honorario de la American Neurological
Association en 1881. Consiguió atraer a discípulos y científicos
de todo el mundo, siendo el más famoso
Sigmund Freud.”
(B)
“En su momento
se formularon dos teorías del origen:
· La
teoría neurotraumatica (teoría alemana)
propone que un trauma inapercibido a un pie insensato haga al
paciente inconsciente de la destrucción ósea que ocurre durante el
paseo. El trauma resultante lleva a la destrucción progresiva y al
daño significativo para deshuesar y desarticular;
· La
teoría
neurovascular (teoría francesa) propone esa neuropatía autonómica,
causada por la debilitación subyacente y la degeneración del
sistema nervioso, da lugar a la desmineralización que lleva a la
osteopenia”. (C) (1)
En la
actualidad estudiamos al pie de Charcot como una alteración
neurológica. Se caracteriza por el debilitamiento y atrofia de los
músculos dístales de la pierna (peroneos, tibiales y gemelos),
produciendo una alteración músculo esquelético que genera
dislocaciones, desarticulaciones y deformidades debilitantes, esto
causa esguinces repetitivos y fracturas.
Muchas veces
para evitar tropezar, los pacientes levantan su rodilla dando por
resultado el paso Stepagge.
El pie de
Charcot es una condición muy seria que puede llevar a la
deformidad, el colapso del arco del pie, a la inhabilidad en la
marcha, ulceraciones e incluso a la amputación severa.
Dado que la
mayoría de las personas no pueden sentir dolor en sus extremidades
inferiores, continúan caminando, causando más lesiones. (2)
Los huesos que más a menudo son afectados en el pie son los
tarsales y los metatarsianos.
Los síntomas
comunes en los pacientes reflejan piel caliente y enrojecida,
hinchazón y dolor (3) muchas veces el medico receta
antibióticos para tratar los síntomas lo que retarda el
diagnostico. No todos los pacientes son iguales, se debe tener en
cuenta su forma de vida, actividades, tensiones y todo lo que
realiza en su vida cotidiana, hay personas portadoras de la
enfermedad con edad avanzada que llevan una vida activa sin
contratiempos. (D)
No existe una
edad ni un sexo determinado para el momento de inicio en la
enfermedad, pero se calcula que uno de los principios se da en
pacientes con 15-20 años de evolución en diabetes y generalmente a
partir de los 50 años, tanto en hombres como en mujeres. Se
estima, que a pesar del
descubrimiento de la insulina y otros tratamientos de vida que
preservan la salud en diabetes, no han dado lugar a una
extirpación de la enfermedad, sino han dado lugar a una vida más
larga para este grupo pacientes. La presentación es
generalmente unilateral, aunque el tratamiento tardío puede
acarrear la lesión a modo bilateral.
Complicaciones:
Estas se deben
al apoyo o roce de las salientes óseas que contactan con el
calzado. Principalmente se forman callos, que al resultar
indoloros en un comienzo, pueden llegar a cursar ulceras; la
artritis séptica es otra que se puede manifestar con malestar y
fiebre, esto incluye la inflamación de membranas sinoviales y del
líquido sinovial infectado que se escapa de la cápsula articular;
la
compresión de los vasos sanguíneos y los nervios son causados por
la desorganización articular y pueden no producir síntomas debido
a la pérdida de sensación en el pie. Por ultimo, en
un gran porcentaje de pacientes, casi el 40%, con la artropatía
tienen ulceración concomitante lo que complica el diagnostico y
las preocupaciones de los aumentos en que la osteomielitis se
presente.
¿Como
distinguir entre un Charcot y una osteomielitis?
La ulceración abierta en un pie neuropático hace necesario siempre
la evaluación cuidadosa para asegurar un diagnostico correcto y
para prevenir la amputación. La presentación clínica de la
enfermedad con eritema, hinchazón y el calor creciente puede
aparecer muy similar a una infección. Cuando la presentación
clínica carece de ulceración, un punto de la entrada o un absceso,
el paciente está probablemente en las etapas activas tempranas de
la artropatía de Charcot. Sin embargo, frente a una ulceración
crónica que presente tétrada de Celso, usted debe escudriñar
cuidadosamente su suspicacia clínica de la osteomielitis. Las
ulceraciones con una base al parecer sana de la herida, sin
evidencia alguna de la exposición del hueso y resultados
radiográficos indefinidos pueden requerir de una exploración del
hueso o una biopsia de hueso, para ayudarle en los procedimientos
de toma de decisiones.
“La
biopsia del hueso sigue siendo el patrón oro para identificar
osteomielitis y distinguir la artropatía de Charcot.” (E)
Tratamiento:
En este
apartado, y siempre dependiendo de la gravedad de la lesión, y el
estado en que se encuentra el paciente, tenemos distintos tipos de
alternativas para mejorar la calidad de vida del paciente en
cuanto a su andar.
La
inmovilización es una de ellas, porque tanto el pie, como
el tobillo son muy frágiles ergo deben ser protegidos para que
puedan repararse. La función seria evitar el apoyo del pie y así
evitar lesiones recidivas. En esta etapa tanto el cirujano como el
traumatólogo determinan cual es el periodo por el cual no deben
apoyar, estos proveen al paciente de un molde, férulas o apoyos,
pudiendo inclusive el uso de silla de ruedas. Los moldes y férulas
se deben comprobar semanalmente para evaluar el ajuste apropiado,
y deben ser substituidos cada 1-2 semanas. Los pacientes con la
ulceración concomitante deben tener sus moldes cambiados
semanalmente para la evaluación y el desbridamiento de la úlcera.
Siempre
dependiendo del paciente, el tiempo de dicha inmovilización puede
acarrear varios meses; Luego, contamos con los zapatos por
encargo, aquí se unen el traumatólogo y el ortoprotesista.
En este caso es necesario que los huesos hayan curado de la
fragilidad que hablábamos en el punto anterior. Su función es
permitir al paciente a volver a la actividad diaria y evitar en lo
posible la aparición de nuevas ulceras y callos (En este caso es
el podólogo quien toma las astas y mediante su atención exfolia
las zonas que el medico determina para paliar la enfermedad); Y
por ultimo, tenemos la cirugía, donde se realiza en
un 25% de casos y generalmente sirve como medida preventiva. Esta,
se realiza cuando la deformidad pone en riesgo de ulceración. Se
indica para fracturas o dislocaciones no reductibles, como así
también para los casos en que los medios no quirúrgicos fallan.
Los
procedimientos quirúrgicos incluyen exostomia de la prominencia
huesuda, osteotomía, artrodesis, cirugía reconstructiva, injerto
ligamentario al tendón de Aquiles para alargarlo, injerto óseo y
amputación. Los pacientes tratados con cirugía tienen épocas
curativas más largas.
Para finalizar
con el tema tratado, un paciente con pie de Charcot debe tomar
medidas de precaución vitales para evitar la complicación. Estas
son:
Si el
paciente es diabético guardar los recaudos necesarios para dicha
enfermedad (4); Chequeos regulares con cirujano de pie y
tobillo; Comprobar cada pie diariamente; Tener cuidado de evitar
lesionarse, tanto como golpear su pie como la exageración de un
programa de ejercicios.
Notas del Autor:
-
Según mi
interpretación diría que las dos teorías tendrían que
relacionarse, sin poder actuar una sin la otra.
-
En este
apartado, la falta de sensibilidad se forma tanto por la
neuropatía antes descripta como así también por el
aprisionamiento (que causa el desmoronamiento óseo) de los
nervios cual es caso del tibial posterior en el síndrome del
canal tarsiano.
-
A pesar de
contar con estos síntomas tenemos que hacer un diagnostico
diferencial con síntomas de trombosis venosa profunda o de una
infección, mas si el paciente en cuestión es diabético.
-
Lavarse los
pies a diario con agua tibia y jabón neutro, secarlos bien con
un paño suave; examinarlos todos lo días a fin de evitar heridas
o lesiones; nunca andar descalzo; luchar contra la dishidrosis o
la hiperhidrosis; llevar medias blancas de algodón; inspeccionar
el calzado en busca de algún objeto extraño en su interior (sea
piedra o alguna aspereza); consultar siempre al profesional en
caso de alguna irregularidad.
¿Por que elegí
este tema?
Creo que una de
las preocupaciones o tareas que tenemos los podólogos es la de
saber detectar las patologías del pacientes con el fin de saber
aconsejar y/o derivar en el momento adecuado y así no retardar los
tratamientos.
Educándome
sobre Pie diabético llegue a dar con el pie de Charcot. Quise
tomar conciencia de la enfermedad, me puse a investigar el tema y
un plus de ayuda fue que durante mi cursada y prácticas en el
hospital de clínicas llegue a dar con pacientes que remitían la
enfermedad, en tales casos nuestra función profesional consistía
en alivianar el algia que referían.
Se presentaban
con hiperqueratosis (en un caso en 5ta cmtt y apófisis estiloides;
y en el otro en 1ra, 2da cmtt y en arco interno altura escafoidea,
sumado a un hx. Valgus de consideración) y con zapatos ortopédicos
realizados por distintos ortoprotesistas. Lo que me llamo la
atención porque tenían formas distintas. Ambos realizados en cuero
pero el primer caso su contrafuerte llegaba a nivel submaleolar y
con una plantilla que estaba “gastada” por los hiperapoyos
externos ahí supimos derivar al traumatólogo para la confección de
unas nuevas; en cambio, la otra tenía una especie de “hierro” de
acero inoxidable que salía de su contrafuerte para finalizar a la
altura de la apófisis superior de la tibia “abrazando” tibia y
peroné con un “anillo” de cuero.
En ambos casos
nuestra terapéutica consistió en exfoliar dichas queratosis pero
en el primer caso al tener las palmillas vencidas decidimos
realizarle descargas a modo provisorio hasta su visita al medico
traumatólogo.
Hoy en día uno
de los pacientes se sigue atendiendo en el sector podología del
hospital de clínicas y tengo la suerte de poder seguir mejorando
su calidad de vida.
Bibliografía:
A- Expuesto
por
el Dr. Steinberg, profesor adjunto en el departamento de
ortopedias del servicio del Pediatría en el centro de la ciencia
de la salud de la Universidad de Texas en San Antonio, Texas.
www.podiatrytoday.com/article/1774
B-
http://es.encarta.msn.com/encyclopedia_761559019/Jean_Martin_Charcot.html
C-
www.podiatrytoday.com
Centro
de rehabilitación instituto CAREN. Hipólito Irigoyen 737, ciudad
de Quilmes. TEL:4254-4320
E- www.emedicine.com
·
www.footphysicians.com
·
www.pubmed.com
Artropatía de Charcot agudo del pie y del tobillo. Enero de 1998;
78 (1): 74-80. [Medline].
·
El empalme neuropático: un desorden neurovascular del
hueso. Diciembre de 1981; 19 (4): 571-80. [Medline].
El pie de Charcot en diabetes: seis puntos claves. Junio de 1998;
57 (11): 2705-10.
[Medline]
Desordenes diabéticos del pie. Una pauta de práctica clínica
(revisión 2006). octubre de 2006; 45 (5 Suppl): S1-66. [Medline].
Pie de Charcot. Rayos. Oct el diciembre de 1997; 22 (4):
524-34. [Medline].
Manual de podología, Goldcher.
Quince lecciones sobre patologías del pie, Viladot Perice.