COMPOSICIÓN DE LA LECHE MATERNA

La leche materna es una suspensión acuosa de nutrientes, células, hormonas, factores de

crecimiento, inmunoglobulinas, enzimas, etc, que ejercen una compleja interrelación entre la madre y su bebé. esta suspensión no es uniforme sino que tiene una composición variable. La leche varía con la hora del día y con el paso de los días en una misma madre, también  varía a lo largo de la lactancia y aún dentro de una misma mamada. Todas las variaciones son funcionales, la leche humana tiene el potencial de adaptarse a las necesidades individuales de cada lactante. Como ejemplo puede citarse el caso de las  madres que alimentan mellizos,  si  estos tienen preferencia por un pecho determinado, puede encontrarse que cada pecho produce una leche diferente adaptada a cada niño.

COMPONENTES DE LA LECHE MATERNA

AGUA:  El agua es el componente más abundante de la leche materna. Contribuye al mecanismo de regulación de la temperatura corporal del recién nacido. En la mujer que amamanta el consumo de agua se encuentra aumentado y es regulado por la sed (no tiene trascendencia clínica insistir a la madre que tome más agua de la que necesita). Está demostrado que las necesidades de los lactantes en un clima cálido pueden ser completamente satisfechas por el agua de la leche materna

COMPONENTES DE LA LECHE MATERNA:

NUTRIENTE

G %

Prot. Totales

0.90

       Caseína

0.27

        Prot. Suero

0.63

Lactosa

7.20

Grasa

3.0-4.0

Cenizas                                                          0.20

1.      PROTEINAS

Gran cantidad de las particulares propiedades de la leche humana son debidas a sus proteínas. Recordemos que las proteínas de la leche de vaca, son estructural y cuantitativamente diferentes de las proteínas de la leche humana y pueden generar respuestas antigénicas.

PROTEINAS LACTEAS:

El contenido de proteínas de la leche de vaca(3,1 g/100 ml) es mucho mayor que en la leche humana (0,9 g/100 ml), y este valor proteico es el necesario para un buen crecimiento sin producir una sobrecarga renal de nitrógeno.

 A diferencia de la leche de vaca la leche humana se caracteriza por un predominio de las proteínas del suero (60-70 %) sobre la caseína (40-30%). Esta última en el caso de la leche humana forma un coágulo más blando y digerible. Esto se relaciona con que el vaciamiento gástrico de la leche de vaca sea aproximadamente 4 hs., mientras que el de la leche humana sea de 1 hora y media

CASEINA: La caseína constituye el 40 % de las proteínas totales pero puede llegar hasta tan sólo el 20%, y desde el punto de vista nutricional no sólo cumple funciones como proteína sino que fragmentos de la misma formarían parte del factor bífidus y otros tendrían funciones inmunomoduladoras.

PROTEÍNAS DEL SUERO:

ALFA-LACTALBÚMINA: Es una de las proteínas más abundante del suero lácteo. La alfa – lactalbúmina interviene en la síntesis de la lactosa. Recordemos que esta proteína es específica del humano, la proteína predominante en la leche de vaca es la Beta-globulina bovina, específica para las vacas (esta proteína puede aparecer en el suero de mujeres que consumen muchos productos lácteos y ha demostrado tener un potencial antigénico que puede sensibilizar al lactante).

LACTOFERRINA: Es otra de las proteínas mayoritarias del suero, constituyendo el 26 % del total. Participa en la protección del recién nacido frente a los microorganismos. Esta proteína se une al hierro y en condiciones habituales es capaz de fijar el que se encuentra en el medio, de tal forma que los gérmenes no disponen  de él para su crecimiento. Esta proteína puede interactuar con la pared bacteriana lo que puede producir desestabilización y muerte del microorganismo. Actúa conjuntamente con la IgA secretoria. Recordemos que cuando se da a niño hierro suplementario, la lactoferrina se satura. El contenido en la leche de vaca es mínimo.

INMUNOGLOBULINAS: las inmunoglobulinas, también llamadas anticuerpos, son proteínas capaces de unirse y reconocer estructuras contra las que están dirigidas. Al reconocer al antígeno permiten su destrucción por el sistema inmunitario. Son muy importantes porque tienen un efecto protector. La inmunoglobulina que se presenta mayoritariamente tanto en el calostro como en la leche materna es la IgA secretoria. Esta se sintetiza en la glándula mamaria y en los linfocitos de la leche. Es importante destacar que la leche materna contiene anticuerpos contra antígenos del medio ambiente, y esta propiedad se debe al denominado “eslabón bronco-entero-mamario”. Los antígenos que penetran en la mucosa intestinal a través de las placas de Peyer se encuentran con linfocitos que son sensibilizados contra los antígenos ingeridos. Estas células viajan a la glándula mamaria y allí comienzan a formar anticuerpos. Cuando el neonato inmunológicamente inmaduro consume leche materna recibe anticuerpos contra microorganismos ambientales a los que se encuentra expuesto. En el caso de la leche de vaca fresca su valor es muy bajo, no existiendo la posibilidad de que la inmunoglobulina sea complementaria con los antígenos que rodean al recién nacido.

LISOZIMA: Es la enzima más abundante (8% del total de las proteínas del suero). Es capaz de romper la pared de muchas bacterias. La lisozima humana es antigénica y serológicamente distinta a la bovina. Esta enzima puede potenciar la acción de los leucocitos. Es muy escasa en la leche de vaca.

LIPASA ESTIMULADA POR SALES BILIARES: La leche humana contiene una lipasa estimulada por las sales biliares que complementa la acción de las otras lipasas. Esta lipasa se activa aún con concentraciones bajas de sales biliares como sucede en el neonato. Los humanos y los gorilas son las únicas especies que proveen a sus hijos el alimento y la enzima capaz de digerirlo. También es el factor responsable de la inactivación del parásito Giardia Lamblia.

LOS COMPONENTES BIOACTIVOS DE LA LECHE HUMANA COMO LOS MODULADORES DEL CRECIMIENTO, LAS ENZIMAS, LAS CÉLULAS, NO SE ENCUENTRAN EN LA LECHE DE VACA NI EN LAS FÓRMULAS.

En la leche materna encontramos aminoácidos libres como la taurina, este compuesto se encuentra en gran cantidad en la leche materna pero el niño no es capaz de sintetizarlo. Es necesario para la conjugación de ácidos biliares y como posible neurotransmisor.

La carnitina es esencial para el metabolismos de los ácidos grasos de cadena larga.

Los nucleótidos intervienen en la síntesis de proteínas, absorción de grasas y en numerosos factores de crecimiento.

HIDRATOS DE CARBONO.

El principal carbohidrato de la leche es la lactosa que se encuentra en una proporción de 6,8 g /100 ml en la leche materna y 4,9 g /100 ml en la leche de vaca. Es un disacárido compuesto por galactosa y glucosa. Se sintetiza en la glándula mamaria. Su principal función es el aporte de energía, pero parece ser específica para el crecimiento del recién nacido dado que tiene las siguientes propiedades beneficiosas:

·        Facilita la absorción del calcio

·        Es fuente de galactosa, que es esencial para la producción de galactolípidos, indispensables para el desarrollo del sistema nervioso  central.

·        Influye en el control del volumen de la leche regulando el transporte de agua.

·        La lactosa forma parte del factor bifidus.

Los niveles de lactosa son bastante constantes en la leche de cada madre a lo largo del día, incluso en madres mal alimentadas, los niveles de lactosa no varían.

Existen en la leche humana oligosacáridos cuya concentración es 10 veces  mayor que en la leche de vaca. Los oligosacáridos son una fuente de calorías, estimulan el crecimiento de la flora bífida e inhiben la adhesión de bacterias a las superficies epiteliales dado que presentan una estructura similar a receptores del epitelio compitiendo con ellos en la unión de los agentes patógenos.

GRASAS

Las grasas son un grupo químicamente heterogéneo de sustancias insolubles en agua y solubles en disolventes no polares. Son fuente importante de energía (alrededor del 50% de las calorías totales) y son esenciales para el desarrollo del sistema nervioso. La grasa es el componente más variable de la leche: va aumentando durante el día  y también durante una mamada, con valores bajos al principio y altos al final (la concentración de grasa puede ser hasta 4-5 veces mayor al final de la mamada, y este podría ser un mecanismo de regulación de la ingesta al producir saciedad). En el curso de la mamada, la fase acuosa de la leche se mezcla con los glóbulos de grasa en proporción creciente. Los glóbulos de grasa son liberados cuando se contrae el músculo liso en respuesta al reflejo de eyección. La grasa de la leche está dispersa en forma de glóbulos y su emulsión es mayor que en la leche de vaca, porque tiene glóbulos más pequeños. Las lipasas de la leche intervienen activamente en la formación de esta emulsión, produciendo un coágulo más fino y facilitando la digestión. Los lípidos se presentan en forma de glóbulos encapsulados por una membrana formada por fosfolípidos, con alta concentración de ácidos grasos esenciales. Esta membrana es internalizada entregando información de receptores.

Es importante destacar la presencia de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, en especial los de 20 a 22 átomos de carbono, por su importancia para el crecimiento y maduración del sistema nervioso del neonato, los que están ausentes en la leche de vaca. En especial se destacan el araquidónico (20:4 n6) y docosahexaenoico (22:6n3). Estos ácidos grasos se encuentran en alta proporción en los lípidos estructurales de las membranas celulares, particularmente del sistema nervioso y también tienen importancia en la síntesis de prostaglandinas. Los mamíferos no pueden producir estas sustancias por lo tanto es esencial que se ingieran con la dieta. La leche humana provee los ácidos grasos que son fuente de araquidónico y docosahexaenoico. Estos ácidos grasos tienen también relación con la función visual y ha sido demostrado que los niños alimentados con fórmula tienen menos agudeza visual que aquellos alimentados con leche materna.

También se ha demostrado la relación entre la calidad de ácidos grasos de la dieta de los niños amamantados y la esclerosis múltiple, ya que esta enfermedad es rara en los países donde la lactancia materna es común. El desarrollo de la mielina en la infancia es fundamental para prevenir su posterior degradación.

Algunos estudios parecen señalar que algunos ácidos grasos podrían alterar las membranas de bacterias y virus, siendo un factor de defensa de la leche humana. Se ha descripto un factor antiestafilococo que sería un ácido graso de 18 átomos de carbono.

La leche humana es rica en colesterol, sus niveles decrecen los primeros días para luego estabilizarse. La presencia de colesterol parece tener un rol importante en  el mecanismo de protección frente a la formación de placas de ateroma, teniendo entonces un efecto protector frente a la enfermedad coronaria y ateroesclerosis del adulto.

MINERALES:

El contenido total de sales de la leche de vaca es tres veces más alto que el de la leche humana. Por lo tanto la carga renal de solutos de la leche de vaca es considerablemente  más alta que la de la leche materna. Y se aumenta aún más con los productos de la digestión del alto contenido proteico de la leche de vaca. De esta manera el niño amamantado maneja más fácilmente el agua para el control de la temperatura a través del sudor y de la pérdida insensible.

Uno de los puntos más trascendentes en cuanto a los minerales existentes en la leche humana, por ejemplo calcio, magnesio, hierro, cobre, zinc, es su alta biodisponibilidad, cuando se la compara con leche de vaca o fórmulas. La distribución de los minerales es una de las claves, porque están ligados a las proteínas del suero, a citrato o a la membrana lipoproteica del glóbulo de grasa. 

Sodio y potasio: Los niveles de potasio son mucho más altos que los de sodio, semejante a la proporción encontrada dentro de la célula. El nivel de sodio en la leche de vaca es 3,6 veces más alto que en la leche materna y se ha asociado deshidratación hipernatrémica con la ingesta de leche de vaca. Los niveles bajos de sodio y altos de potasio de la leche materna tienen un efecto beneficioso.

MINERALES EN LA LECHE HUMANA.

Componente

Leche humana mg/100ml

Leche de vaca mg/100ml

Calcio

33

125

Magnesio

4

12

Sodio

15

58

Potasio

55

138

Cloro

43

103

Fósforo

15

96

Fuente. LA LACTANCIA MATERNA, Ruth Lawrence 4º edición.

Hierro: La absorción del hierro de la leche materna alcanza al 50 % del hierro disponible, comparado con el 10 % de absorción de la leche de vaca. El niño amamantado en forma exclusiva durante los primeros 6 meses tiene mucha menos probabilidad de padecer anemia ferropénica *. La alta biodisponibilidad del hierro en la leche humana es el resultado de una serie de interacciones entre los componentes de la leche y el sistema digestivo del lactante: los niveles adecuados de Zinc y cobre, la lactoferrina que impide que el hierro quede libre para las bacterias y sólo lo libera a los receptores específicos en el intestino, la acción de la lactosa, la unión del hierro a la  fracción lipídica, su unión a la fracción proteica de bajo peso molecular, etc. Recordemos también que la leche de vaca produce microhemorragias en el tubo digestivo, lo que condiciona una pérdida adicional de hierro.

Calcio: Los niveles de Calcio y fósforo son menores en la leche humana, pero como la relación calcio/fósforo es mayor (2:4) que en la leche de vaca (1:3) el calcio es mejor absorbido.

Zinc: La leche materna contiene Zinc biológicamente disponible.  La acrodermatitis enteropática, una alteración congénita del metabolismo del zinc, no se presenta en niños exclusivamente amamantados.

VITAMINAS.

VIT. A. La vitamina A, como todas las vitaminas liposolubles (A, E, D y K) son transportadas en la grasa láctea. El contenido en la leche humana es  mayor que en la leche de vaca. Pero es aún mayor en el calostro y en la leche de las madres de prematuros.

VIT. D: La fuente principal de la vitamina D es la exposición al sol y no el aporte dietético. En los niños exclusivamente amamantados no se manifiestan deficiencias. VIT E. La leche materna proporciona niveles más que suficientes de vitamina E, mucho más elevados que los que proporciona la leche de vaca. El calostro provee alrededor de 3 veces más vitamina E que la leche madura. Esto es importante ya que el neonato tiene reservas bajas y necesita un aporte adecuado los primeros días de vida.

VIT K: la concentración de vitamina K es mayor en el calostro y en la leche de transición. Igualmente, se recomienda  que todos los recién nacidos reciban vitamina K al nacer, independientemente del tipo de lactancia, para prevenir la enfermedad hemorrágica del recién nacido por falta de vitamina K. Una  vez que la flora intestinal se desarrolla, el riesgo desaparece.

Las vitaminas hidrosolubles son ingeridas en proporciones aceptables por el neonato si la madre está bien nutrida.

.

Componente

calostro

Leche madura

Leche de vaca

Vit. A ( microg)

151

75

41

Vit B1 (microg)

1.9

14

43

Vit B2 (microg)

30

40

145

Ac. Nicotínico (microg)

75

160

82

Vit. B6 (microg)

 

12-15

64

Ac.pantoténico (microg.)

183

246

340

Biotina (microg)

0.06

0.6

2.8

Ac.fólico(microg)

0.05

0.14

0.13

Vit B12 (microg)

0.05

0.1

0.6

Vit C (microg)

5.9

5

1.1

Vit D (microg)

-

0.04

0.02

Vit E (microg)

1.5

0.25

0.07

Vit K (microg)

--

1.5

6

Energia kcal

57

65

65

PH

--

7.0

6.8

Fuente. LA LACTANCIA MATERNA, Ruth lawrence 4º edición.

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