6º CUIDADO DE LAS MAMAS DURANTE EL EMBARAZO

Ha sido comprobado que la mayoría de las mujeres no reciben, durante el embarazo, una adecuada revisación de sus pechos con miras a prevenir posibles inconvenientes durante la lactancia o, simplemente, a alejar dudas y temores frecuentes.

En la primera consulta prenatal se debería efectuar un examen detenido de las mamas y pezones para identificar problemas y ayudar a prevenirlos y solucionarlos. Toda indicación o sugerencia se debería acompañar de la información de para qué sirve ese cambio; ésta es una manera de obtener la participación de la futura madre.

Algunas recomendaciones:

·        Explicar a la mamá que el tamaño de los senos no tiene relación con la cantidad y calidad de la leche que produzcan. Y que sí tendrá importancia la succión del bebé y el vaciamiento de la mama.

·        En el cuidado de los pezones y aréolas recomendar para su higiene sólo el uso de agua, aclarando que el cepillado o frotado con sustancias como alcohol o jabones, quitan la grasa natural de la piel y del pezón, y los pueden lastimar haciéndolos más fácilmente agrietables.

·        Se puede aplicar una gota de calostro sobre el pezón para lubricarlos y hacer la piel más resistente. Esto se puede hacer una vez por día a partir de que la embarazada produzca calostro. Si no sale calostro se puede utilizar una gota de aceite, tranquilizando a la embarazada respecto a que igual podrá amamantar.

·        Mantener los pezones aireados y tratar de exponerlos al sol alrededor de 15 a 20 minutos por día.

Según el Dr. Beccar Varela el cuidado de los pezones se resume en ponerle ALAS a los pezones. Esto significa cuidarlos con Agua, Leche, Aire y Sol. Esta simple regla nos ayuda a explicar a las mamás el cuidado de sus pechos  de una manera muy sencilla.   

En el examen mamario puede determinarse el tipo de pezón de la paciente, y estos pueden ser:

1.     Pezones protráctiles

2.     Pezones planos

3.     Pezones invertidos

En caso de pezones invertidos hasta hace poco tiempo se aconsejaba a la embarazada que realizara las maniobras de Hoffman. Las maniobras de Hoffman son las siguientes: 1- poniendo un dedo a cada lado del pezón estirando la aréola hacia fuera, se rota en sucesivos movimientos hasta cubrir los 360º.  2- lubricando el índice y pulgar con una gota de calostro o aceite común, sujetar la base del pezón rotando los dedos como dando cuerda a un reloj. El masaje se completa estirando el pezón y traccionando hacia fuera. 

Si bien no existe suficiente evidencia que demuestre su utilidad, podría ser útil recomendar a una mujer que realice estos ejercicios si con ello aumenta su confianza en las posibilidades de amamantar con éxito a su futuro hijo.

También se puede aconsejar a la madre que tome un corpiño y haga un orificio del tamaño de la areola en las puntas del mismo reforzando el borde como si fuera  un ojal. La presión suave y constante sobre la areola hará salir el pezón.

Todos los ejercicios que realicen estimulación sobre el pezón pueden producir contracciones uterinas, sobre todo a partir de la semana 20 de gestación, por lo que hay que ser cuidadosos a partir de este período.

También se puede recomendar en aquellas madres que puedan adquirirlos,  el uso de casquillos para airear y formar pezones. El casquillo modelador modela el pezón plano y retráctil, mantiene aireado el pezón y puede utilizarse debajo del corpiño permanentemente ya que no modifica el aspecto exterior de la mama.

Es muy importante tranquilizar a la mamá sobre la forma de sus pezones. No se debe hacer ninguna predicción sobre el éxito final de la lactancia basados en esta observación, ya que muchas veces se producen cambios muy notables en los últimos meses del embarazo. Además, como se verá más adelante, la forma en que el bebé succiona del pecho permite hacerlo aún en casos de pezones invertidos.

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