HORMONAS RELACIONADAS CON LA PRODUCCION DE LECHE MATERNA

REFLEJO LIBERADOR DE PROLACTINA

Durante las primeras fases de la lactancia, la cantidad de prolactina es proporcional a la estimulación del pezón. La prolactina se libera de la hipófisis anterior. El estímulo del pezón produce, por vía de un reflejo neuro-hormonal la liberación de prolactina.

La inervación del pezón y la areola es abundante, dando a esta zona una gran sensibilidad. El estímulo producido llega al hipotálamo, pasa a la hipófisis que libera prolactina la cual, vía sanguínea,  alcanza las células del alvéolo mamario produciéndose la secreción de leche. La succión del pezón produce una elevación de prolactina con un pico entre los 20 y 40 minutos después de iniciado el estímulo. Alrededor de 30 minutos de lactancia pueden producir un aumento de los niveles plasmáticos de prolactina por 3 ó 4 hs. Por esta razón es necesaria la lactancia frecuente para mantener buenos niveles de prolactina en sangre.

Como durante el sueño también aumenta la producción de prolactina, se recomienda amamantar frecuentemente, durante el día y la noche.

REFLEJO DE EYECCIÓN DE LA LECHE  (BAJADA DE LA LECHE)  

Para que la leche pase de los alveolos a los conductos y se encuentre disponible para el lactante se requiere de la contracción de las células musculares que rodean al alvéolo, proceso que es producido por la ocitocina. El reflejo producido por la succión del pezón viaja por vía neurógena al hipotálamo estimulando la liberación de ocitocina desde la hipófisis posterior. La acción de la ocitocina se manifiesta por la sensación de plenitud mamaria y por un aumento del flujo sanguíneo; clínicamente puede observarse la secreción espontánea de leche del otro pecho mientras dura la succión. La eyección de la leche es fuertemente dependiente de la estimulación, también se libera ocitocina por otros estímulos visuales, táctiles, olfativos, auditivos. Así una mujer puede liberar ocitocina al ver, tocar, oír u oler a su hijo, o tan sólo al pensar en él. Este reflejo es inhibido por la adrenalina pero se agota rápidamente y hoy se sabe que el estrés leve o crónico no afecta la secreción láctea. Debe tenerse en cuenta la influencia que sobre la secreción de ocitocina tienen otros centros superiores, de manera que una mujer con deseo y confianza de alcanzar una lactancia exitosa logra hacerlo aún en condiciones adversas.

La descarga de ocitocina también provoca contracciones del útero durante el parto, de la vagina durante el orgasmo, y de la musculatura eréctil del pezón durante la mamada. Por eso hay aspectos comunes en el orgasmo, el parto y la lactancia: contracciones uterinas al mamar, erección de los pezones durante la actividad sexual (a veces goteo de leche si está lactando), una sensación placentera al dar el pecho (que  puede hace sentir culpables a algunas mujeres).

La ocitocina y la prolactina afectan el estado de ánimo y el estado físico de la madre, produciendo que la mamá se sienta somnolienta y relajada

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