4º RIESGO DE LA ALIMENTACIÓN ARTIFICIAL:

Toda madre debe ser informada de los beneficios de la lactancia y de los peligros de la alimentación artificial.

Está demostrado que los niños no amamantados poseen un riesgo varias veces superior, respecto a los no amamantados, de adquirir una gran diversidad de enfermedades.

El riesgo de padecer enfermedad diarreica en los primeros meses de la vida aumenta 3,2 veces si se le agrega cualquier líquido (nutritivo o no nutritivo), y hasta 13,1 veces si el niño recibe además otros alimentos. Los niños no amamantados poseen hasta 18 veces mayor probabilidad de padecer episodios diarreicos. En lugares sin acceso a agua potable y malas condiciones higiénicas, un lactante alimentado con biberón tiene 25 veces más riesgo de morir por diarrea. En un recién nacido pretérmino, un cuadro de enterocolitis necrotizante será 20 veces más probable si no está recibiendo leche materna.

Un lactante menor de dos meses tiene tres veces más riesgo de morir por un cuadro de infección respiratoria aguda, si no está siendo amamantado, de igual modo, la duración de un cuadro respiratorio, así como su descenso de peso, será sensiblemente menor si recibe leche materna durante el episodio. Los bebés que no reciben leche materna poseen tres a cuatro veces más riesgo de padecer episodios de otitis media aguda respecto de los amamantados exclusivamente por largo tiempo.

El riesgo de bacteriemia y meningitis por H. Influenzae es 4 a 16 veces mayor en los niños alimentados con fórmulas en USA, de igual modo, el riesgo de hospitalización por infecciones bacterianas es 10 veces superior para los  no amamantados.

Otras enfermedades se asocian con el pasaje de proteínas heterólogas a través de la barrera intestinal: eczema atópico, asma, diabetes mellitus tipo I, enfermedades autoinmunes. Se ha demostrado que más del 7,5 % de los niños alimentados con fórmula son alérgicos a la leche de vaca, y que el 50% de ellos lo son también a la soja.

En los niños prematuros alimentados artificialmente se observó un menor desarrollo de la inteligencia debido a la falta de aporte de ácidos grasos esenciales presentes en la leche materna, así como un menor desarrollo visual por la misma causa.

Un aspecto adicional a considerar es el peligro que constituye el empleo de alimentos que requieren de procesos industriales para su adecuación y conservación. Al respecto se han demostrado múltiples casos de fórmulas con contaminación bacterianas, déficit y/o excesos de vitaminas y otros componentes, contaminaciones con tóxicos y otras.

En relación a la salud materna, el riesgo de padecer cáncer de mama puede ser el doble si una mujer no ha amamantado. El hecho de no amamantar también puede tener impacto negativo sobre la autoestima materna y el vínculo madre-hijo debido, entre otras causas, al menor contacto piel a piel.

Por último, se destaca el impacto negativo que representa para la economía familiar, la compra de fórmulas lácteas, en especial para la población de escasos recursos.

PELIGROS DEL BIBERON:

El empleo del biberón trae aparejado por sí mismo una serie de riesgos que aquí enumeraremos, más allá de los efectos del uso de una leche artificial:

·        Perturbación en el desarrollo del macizo facial y perjuicio de la postura corporal

·        Inadecuados hábitos respiratorios

·        Menor posibilidad de contacto piel a piel

·        Confusión del pezón, por lo cual el niño rechaza el pecho

·        Mayor posibilidad de contaminación

·        Costo de compra

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