9º TÉCNICA DE AMAMANTAMIENTO:

Reflejos que estimulan una buena lactancia:

·        Reflejo de erección del pezón: se provoca tocando con los dedos el pezón, el que se hará más saliente y fácilmente el bebé se podrá prender de la mama.

·        Reflejo de búsqueda: se provoca tocando el un costado de la boca o el mentón, con el dedo o el pezón. El bebé responderá buscando y abriendo su boca. Se aconseja estimular este reflejo antes de colocar la mama en la boca del niño. Esto mejorará la prendida al pecho.

·        TECNICAS DE AMAMANTAMIENTO: una buena técnica de amamantamiento es esencial para una lactancia exitosa. La técnica se evaluará antes del alta médica tanto del niño como de la mamá. Para amamantar correctamente es necesario tener en cuenta tanto la posición de la mamá como la del bebé.

1.      La mamá debe estar tranquila, relajada y cómoda. Se puede utilizar un banco u otro objeto para mantener los pies elevados y apoyados. Lo importante es recordar que siempre es el bebé el que debe aproximarse al pecho y no el pecho al bebé.  El cuerpo de la mamá y del bebé deben estar enfrentados y cercanos, para evitar entonces la flexión y/o rotación del cuello del bebé. Se puede colocar un almohadón sobre la falda de la mamá para elevar al bebé y acercarlo más adecuadamente.

2.      La cabeza del bebé debe estar alineada  con el tronco.

3.      La mamá no debe pinzar con sus dedos la zona del pecho cercana a la areola. Esta acción empuja el tejido glandular hacia atrás, impidiendo al bebé poder mantener los senos galactóforos dentro de la boca, y los mismos dedos pueden impedir al niño acercarse lo suficiente al pecho. Por otra parte podría producirse una obstrucción de algún conducto galactóforo. Se puede indicar a la mamá que sostenga la mama con cuatro dedos por debajo y el pulgar por encima de la mama. También se aconseja especialmente en niños hipotónicos y prematuros, sostener con el dedo índice de la mano que sostiene la mama el mentón del niño; a esto se denomina mano de bailarina o mano Dancer. De esta forma al sostener la mandíbula también se ayuda a estimular los movimientos de succión.

4.      La boca del bebé debe tomar la mayor parte de la areola, con los labios evertidos. Si el bebé está adecuadamente colocado su boca quedará muy abierta y el labio inferior se encontrará más alejado de la base del pezón que el labio superior. El labio inferior se doblará hacia atrás automáticamente. El bebé debe tomar una buena parte del pecho, que incluya el pezón, bastante areola y todo el tejido subyacente incluyendo los conductos.  Así los músculos de la mandíbula trabajan rítmicamente, y esta acción se extiende hasta llegar a las orejas. Si las mejillas están deprimidas (hacia adentro), el bebé no está correctamente colocado. El posicionamiento adecuado del bebé y la adhesión correcta boca-pecho son fundamentales para que el niño mame bien. La mamá deberá comenzar a rozar con el pezón el labio inferior el cual permitirá que el bebé abra la boca. Cuando la boca esté bien abierta es el momento en que la madre debe introducir el pecho en la boca atrayendo al niño hacia la mama. Así se trata de producir que cuando el niño cierre su boca tenga el pezón colocado entre el paladar duro y su lengua, y lo que apretará entre sus encías será la aréola y no el pezón. Se facilita de este modo la compresión de los senos lactíferos, previniendo también las lesiones del pezón. Cuando la adhesión boca-pecho es correcta se observarán tanto el labio superior como el inferior bien evertidos (boca de pescado). También es importante la posición correcta de la lengua, la cual se proyecta por delante de la encía inferior. Así envuelve el pezón y la aréola y los presiona sobre el paladar. El pezón debe llegar hasta el límite del paladar duro, si el niño chupa sólo el pezón se producirá dolor y frecuentemente grietas.  Se produce en la lengua una onda peristáltica desde la punta hacia la base, que de este modo va “masajeando” la tetilla formada por areola y pezón dentro de la boca y extrayendo la leche. El paladar blando cierra por detrás un espacio donde esta leche se va acumulando hasta que, debido al volumen, se produce una deglución.

Ya que muchas madres tienen el temor que el niño no pueda respirar por estar muy pegado al pecho, es importante aclarar entonces que él podrá hacerlo normalmente dada la conformación anatómica de su nariz y que, en caso de real imposibilidad, el bebé soltará el pecho.

5.      Se debe aconsejar que la posición se varíe en las distintas mamadas para que el bebé comprima distintas zonas de la areola, previniendo así lesiones en las mamas (retenciones localizadas de leche) y los pezones, que pueden lastimarse y producir dolor.

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