Situación de Salud
de la mujer, el niño
y el adolescente


3.1 MORTALIDAD MATERNA

3.2 SALUD DE LA MUJER

3.3 MORTALIDAD INFANTIL Y BAJO PESO AL NACER

3.4 LACTANCIA MATERNA

3.5 SALUD DEL NIÑO DE 0 A 5 AÑOS

3.6 SALUD DEL NIÑO EN EDAD ESCOLAR

3.7 SALUD DEL ADOLESCENTE

3.8 CONCLUSIONES


 

3. Situacion de Salud de la mujer, el niño y el adolescente

La mayoría de los indicadores de morbi-mortalidad de la población materno-infanto-juvenil de la Provincia se encuentran alrededor del promedio nacional y próximos a alcanzar las metas nacionales fijadas para el año 2000, sin embargo los resultados distan de ser satisfactorios si se los examina en relación a los recursos humanos y materiales disponibles.

Buenos Aires presenta dos características esenciales a ser tenidas en cuenta para la planificación de las acciones en salud. En primer lugar, el marcado contraste que existe entre municipios y también entre Regiones Sanitarias, y en segundo lugar el proceso de "acumulación epidemiológica" producido en los últimos años. Este fenómeno se caracteriza por la prevalencia concomitante de problemas de salud propios de comunidades en vías de desarrollo (enfermedades infecciosas, inmunoprevenibles, erradicables a través de las mejoras en las condiciones de saneamiento básico) con aquellas de las sociedades "desarrolladas" (accidentes, enfermedades crónicas no transmisibles, adicciones) que refieren a las condiciones de vida.

 

3.1 Mortalidad Materna

La muerte de mujeres jóvenes y sanas que ocurre durante el embarazo, el parto y el puerperio tiene consecuencias profundamente negativas para las familias y demás integrantes de la comunidad y su principal causa es el aborto. La mortalidad materna constituye una de las preocupaciones centrales del Programa Materno Infantil ya que las actuales cifras (2,9 o/ooo nacidos vivos) que se mantienen constantes desde hace una década, no guardan relación con la alta proporción de partos institucionales, ya que el 98,7% de los partos de la Provincia se realizan en el ámbito hospitalario. La mortalidad materna pone en evidencia severas deficiencias en la captación precoz de las embarazadas, en el número y calidad de los controles prenatales y en la calidad de la atención del parto, el puerperio y la planificación de la fertilidad. Respecto del control prenatal, los datos aportados por el Sistema Informático Perinatal (SIP) muestran que se ha registrado un incremento en los últimos tres años de la captación precoz de embarazadas, sin embargo, los valores actuales (13,9% de embarazadas captadas en el primer trimestre) se encuentran muy por debajo de lo esperable. Esto es particularmente relevante para el caso de las embarazadas adolescentes quienes mayoritariamente son captadas entre cuarto y el sexto mes y sólo un 25% de ellas cuentan con los cinco controles recomendados previos al parto.

 

3.2 Salud de la Mujer

Si bien en el tema de salud de la mujer tradicionalmente se ha hecho énfasis en la reducción de la mortalidad materna, el análisis de las defunciones por causa en el grupo de 15 a 49 años muestra un marcado predominio de la patología tumoral, seguida por las enfermedades del corazón y las causas externas (Gráfico Nē1). De este último grupo, más del 90% de las defunciones corresponden a accidentes y un 8% a suicidios. Respecto a la mortalidad por cáncer de cuello uterino, pese a los esfuerzos sanitarios realizados por la Provincia, se observa una tendencia estable que pone en evidencia el fracaso en la conformación de la cultura preventiva en la comunidad y fallas en la provisión de servicios de diagnóstico temprano.

Con respecto a su autocuidado en salud, 44% de las mujeres en edad fértil encuestadas en 1993 en el Gran Buenos Aires, no habían demandado atención ginecológica en el año previo al estudio. La frecuencia de los controles en salud se concentraban en mujeres menores de 34 años y disminuían con la fecundidad, edad en la que se incrementa el riesgo de cáncer. Por otro parte y con datos de la misma encuesta, en el Conurbano Bonaerense el 38% de las mujeres que tenían relaciones sexuales no utilizaban métodos anticonceptivos, proporción que se elevaba al 48% en las adolescentes. Las bajas tasas de natalidad de la Provincia indican una importante utilización por parte de la población femenina de algún método de control de la natalidad, que en la mayoría de los casos es autoindicado.

Otro aspecto a considerar es el de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) que se inscriben dentro de los factores más importantes condicionantes de riesgos vinculados con la sexualidad. Por su frecuencia en la población sexualmente activa, su baja exteriorización clínica, su alta contagiosidad y la falta de tratamiento oportuno y adecuado conlleva a secuelas como la enfermedad inflamatoria crónica y la esterilidad. Algunas ETS son indicadoras de riesgo para el padecimiento de otras enfermedades, como es el caso del Papiloma Virus (HPV) en relación al cáncer de cuello uterino. En general las ETS muestran una tendencia creciente en la precocidad de la afectación. A partir del año 1981 la infección por HIV/SIDA, condicionó la aparición de nuevos riesgos vinculados con la sexualidad y el peligro de muerte. Hoy el perfil de la infección por HIV tiende hacia la heterosexualidad (18,3% de los contagios) lo que aumenta el riesgo de la transmisión vertical durante el embarazo y la afectación de recién nacidos, muchos de ellos hijos de madres jóvenes. Si bien el máximo de prevalencia se registra entre los 24 y 34 años (23 años en las mujeres y 28 años en los varones), la edad de contagio precede en una década a la aparición de la infección, por lo que el mayor riesgo se registra durante la adolescencia, al inicio de la vida sexual y más precozmente en las mujeres.

Se estima que en la Provincia de Buenos Aires existen entre 40 y 50.000 portadores de HIV. De estos, el 78% de los casos ocurren en el Conurbano Bonaerense.

En relación al estado nutricional de embarazadas, en una encuesta antropométrica realizada en la Provincia se observó una prevalencia de bajo peso del 21% para las embarazadas mayores de 20 años, alcanzando al 33,8% en las adolescentes.

 

3.3 Mortalidad Infantil y Bajo Peso al Nacer

Las disparidades socio-sanitarias de la Provincia se ponen de manifiesto al analizar la tasa de mortalidad infantil (TMI), que refleja aspectos tan diversos como las condiciones de vida del niño y su familia, su estado nutricional, la accesibilidad a los servicios de salud, el nivel educativo y de ingresos de los padres. En este sentido, mientras que el promedio provincial para 1995 fue de 20,3 o/oo nacidos vivos, el rango a nivel regional oscila entre el 12,1 o/oo para la Región Sanitaria II y para la Región Sanitaria VIIb del 22,8 o/oo (Gráfico Nē2) Esta situación pone de relieve la necesidad de priorizar las acciones en aquellas zonas y grupos que muestran una situación de desventaja con relación al resto de la población.

Fuente: Subsecretaría de Planificación. Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires

Las variaciones anuales registradas en las TMI dentro de la misma Región Sanitaria tienen que ser analizadas teniendo en cuenta la notificación de los nacimientos en los Registros Civiles. Se ha constatado un descenso de los niveles de notificación en algunos distritos como consecuencia del aumento de la desocupación, la falta de incentivos para las inscripciones y el arancelamiento de los registros de nacimiento, hecho que puede condicionar oscilaciones en las tendencias.

Según datos del Sistema Informático Perinatal (SIP), el bajo peso al nacer es 7,1% de niños de madres mayores de 20 años y alcanza al 10,8% en hijos de madres adolescentes. Consecuentemente la mortalidad infantil es mayor en los dos extremos de la vida reproductiva, llegando al 45,6% en madres menores de 15 años (Gráfico Nē 3).

Fuente: Dirección de Información Sistematizada. Ministerio de Salud.Provincia de Buenos Aires.

 

3.4 Lactancia Materna

Respecto a la lactancia materna, la información disponible muestra que a los cuatro meses de edad, alrededor de un 88% de los niños ya no reciben pecho como alimento exclusivo y que más de un 29% ha sido destetado en ese mismo período (Gráfico Nē4). Esta situación obedece, entre otras causas, a prácticas inadecuadas en las maternidades respecto del fomento de la lactancia natural, falta de información en la comunidad y escasos conocimientos actualizados en los trabajadores de la salud. Al mismo tiempo se destaca la frecuente violación del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna que se produce tanto dentro como fuera de las instituciones de salud. En relación a esto en los primeros meses de 1997, el Programa Materno Infantil realizó el primer monitoreo del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, para evaluar el grado y calidad de las violaciones por parte de las empresas argentinas.

Fuente: Programa Materno Infantil. Ministerio de Salud. Provincia de Buenos Aires.

 

3.5 Salud del Niño de 0 a 5 Años

Con relación a las causas de mortalidad de los menores de 1 año, las enfermedades congénitas y las afecciones originadas durante el período perinatal representan el 65% de las defunciones (Gráfico Nē 5), mientras que en el grupo de 1 a 4 años el primer lugar es ocupado por los accidentes, seguido por las enfermedades del corazón, mientras que las neumonías e influenza han quedado relegadas a un cuarto lugar (Gráfico Nē6).

Respecto de la mortalidad por infecciones respiratorias agudas (IRA), en las últimos años se ha registrado un descenso del peso de las mismas en el total de defunciones, situación que podría explicarse por una mayor precocidad en la consulta y un mejoramiento de la atención ambulatoria. Sin embargo es necesario profundizar esta tendencia promoviendo el abordaje integral de esta patología, reformulando la red atención a fin de dar respuesta en los períodos de mayor demanda, como es en época invernal, y revisando los criterios de notificación de los decesos para reducir los niveles de sub-registro.

Fuente: Subsecretaría de Planificación. Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.

 

Respecto a la situación nutricional de los menores de cinco años, un estudio antropométrico realizado por el PMI en 1995, mostró que la desnutrición aguda no constituye un problema relevante desde el punto de vista poblacional ya que sólo un 0,65% mostró un déficit grave de peso para la edad (P/E), mientras que la población menor de 2 años por debajo del Percentilo 10 (Pc10) fue de 12,5% para el total de la Provincia, con valores extremos de 9,2% y 15,9%. Esto no significa desconocer la existencia de conglomerados poblacionales en situación de riesgo social en donde la desnutrición adquiere proporciones significativas.

La situación es ligeramente diferente respecto de la desnutrición crónica, valorada por el déficit de talla para la edad (T/E), ya que el 21,1% de los niños entre 2 y 5 años de edad se encuentran por debajo del Percentilo10. Otro hecho a destacar es el aumento de la prevalencia de niños con sobrepeso (P/E > Pc 90) de 14,7%, lo cual obliga reconceptualizar la visión tradicional que asocia obesidad con opulencia y desnutrición con pobreza .

Por último, se debe destacar el limitada práctica de control del crecimiento y desarrollo ya que, de acuerdo a un estudio realizado en 1993, un tercio de los niños de 1 a 5 años no habían concurrido a ningún control de niño sano en el año previo a la encuesta. Esto señala la necesidad de fortalecer las actividades preventivas y el enfoque integral en los servicio de salud, así como la promoción del autocuidado en la familias.

 

3.6 Salud del Niño en Edad Escolar

Los principales problemas de salud en esta edad están dados por las patologías ortopédicas (cifosis, escoliosis, pie plano), las alteraciones sensoriales (auditivas y visuales), los problemas odontológicos y los trastornos de conducta y aprendizaje (déficit de atención, comportamiento agresivo, dislexia, dislalias). Todos ellos de diagnóstico sencillo y de fácil resolución si se diagnostica y trata en forma oportuna y adecuada.

Las principales causas de muerte en niños de 5 a 9 años muestran una acentuación del perfil observado para el período de 1 a 4 años, ocupando los accidentes el primer lugar entre los determinantes de muerte (Gráfico Nē7). A partir de ello, la perspectiva ecológica y social vinculada con condiciones de vida adquiere mayor relevancia frente al tradicional patrón bio-médico de solución de daños que rige desde los servicios de salud tradicionales.

Fuente: Subsecretaría de Planificación. Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.

Respecto a la situación nutricional, en 1995 se realizó un censo de talla que permitió evaluar 203.065 niños de primer grado de toda la Provincia. En este estudio se observó que el 90,9% presentaba talla normal, 6,1% talla baja, y que 3% talla muy baja. Los valores descriptos no muestran signos evidentes de prevalencia de desnutrición crónica a nivel poblacional. Sin embargo, los promedios generales ocultan las diferencias y desventajas que existen entre los alumnos de escuelas públicas respecto a los de las escuelas privadas, de los varones en relación a las niñas y en los niños con edad superior a la reglamentaria para cursar primer grado (hasta 7 años).

 

3.7 Salud del Adolescente

El principal motivo de consulta de adolescentes al sistema público de salud tiene relación con la sexualidad. El 57% de las internaciones corresponden a partos normales y complicaciones del embarazo, parto y puerperio. El embarazo adolescente representa un 23% de las consultas ambulatorias en los servicios públicos de salud. El peso de los efectores públicos en este tema es trascendente: en una encuesta realizada en 1993 el 70% de las adolescentes que habían estado embarazadas dijeron haber realizado su primer control prenatal y su parto en efectores públicos. El 49% de las adolescentes sexualmente activas que han estado embarazadas no utilizan anticonceptivos, cifra que alcanza a 61% en adolescentes sin antecedente de embarazo previo. Los problemas relacionados con la salud reproductiva en la adolescencia, tales como el embarazo precoz y las enfermedades de transmisión sexual se relacionan con mortalidad materna, mortalidad infantil, familias numerosas e infecciones derivadas de abortos y la reproducción intergeneracional de la pobreza . Entre los factores de riesgo del embarazo precoz se distinguen aspectos sociales, antropológicos y psicológicos , la disfunción familiar, la escasa autoestima, la migración de zonas rurales a urbanas, la pobreza y la deserción escolar .

La tasas de mortalidad de adolescentes son relativamente bajas comparadas con otros grupos de edad, pero han sido consideradas prioritarias por encontrarse enmarcadas dentro de las causas reducibles con medidas sanitarias sencillas. Las tasas marcan una tendencia creciente en los últimos años. Las violencias intencionales y no intencionales (accidentes, homicidios y suicidios) constituyen el 62% de las muertes del grupo (51% entre 10 y 14 años y 66% entre 15 y 19 años) y son un indicador de patologías psicosociales graves como depresión, maltrato familiar, violencia social y consumos de alcohol y drogas (Gráfico Nē8).

 

Fuente: Dirección de Información Sistematizada. Ministerio de Salud. Provincia de Buenos Aires.

 

Respecto al consumo de sustancias, una encuesta realizada a varones de 18 años ingresantes al servicio militar en 1992 demostró que el 32% de los adolescentes fumaban cigarrillos, el 42% había abusado del alcohol en el último mes, ingiriendo más de 100 cm3 de alcohol absoluto de una sola vez (equivalentes a más de 2 litros de cerveza, más de 1 litro de vino o más de 1/4 litro de bebida destilada), y que el 18,5% había consumido drogas en distintos momentos de su vida, en un 17,2% marihuana y 9,7% cocaína. A su vez, 5,6% de los jóvenes varones había utilizado medicamentos estimulantes y 6,5% drogas depresoras sin prescripción médica.

Sin embargo, la demanda a los servicios de salud por los adolescentes es relativamente baja. Según una encuesta sólo el 15% de los adolescentes había consultado a un médico en el último mes, un 15% de los adolescentes que había percibido problemas de salud no había consultado con profesionales de la salud y un 25% nunca había consultado a un profesional de la salud o lo había hecho en un período de tiempo superior al año.

 

3.8 Conclusiones

El análisis de los indicadores de morbi-mortalidad de la mujer, la niñez y la adolescencia de la Provincia muestran algunos hechos y tendencias que merecen particular atención:


A la página de lineamientos del Programa Materno Infantil

1. La provincia de Buenos Aires
2. Condiciones de vida de la población bonaerense

4. Ministerio de salud de la provincia de Buenos Aires
5. El Programa Materno Infantil (PMI)
6. Características y acciones de los sub-programas
7. Características y acciones de las áreas de apoyo
8. Metas para el año 2000