INTRODUCCION
Proyecto de Monitoreo IBFAN (IMP)
Este informe constituye la culminación de un proyecto de dos años de duración cuyo objetivo es aumentar la capacidad de los grupos IBFAN nacionales para monitorear el cumplimiento del Código Internacional como parte de sus actividades de protección y promoción de la lactancia materna. Los monitores de 39 países analizaron las instituciones de salud y los puntos de venta al por menor. También entrevistaron a madres y a profesionales de salud, para indagar sobre sus experiencias con los fabricantes de substitutos de la leche materna y otros productos para la alimentación infantil. La base de datos que sirvió para la redacción del presente informe contiene los resultados del monitoreo en los siguientes 31 países: Alemania, Argentina, Bangladesh, Benin, Bolivia, Brasil, Colombia, Corea, Costa Rica, Côte d'Ivoire, Croacia, España, Filipinas, Gabón, Guatemala, Indonesia, Kenia, Malasia, Mauricio, México, Nicaragua, Niger, Perú, República Dominicana, Samoa Occidental, Senegal, Tanzania, Tailandia, Uruguay, Venzuela, Zambia.
Además se realizaron monitoreos en Eslovenia, Georgia, Hungría, Irlanda, Latvia, Mozambique, Polonia y Zimbabwe, como parte del Proyecto IMPII, pero los resultados no llegaron a tiempo para ser incorporados en este documento. La información proporcionada por el banco de datos aparece en las tablas al comienzo de cada sección del presente informe y los datos quedan reflejados en el texto. Muchos monitores en otros países también remitieron información sobre violaciones individuales y éstas se describen en el texto solamente (no entran en los cálculos de las tablas.)
En todos los países se usaron las disposiciones del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y las resoluciones subsiguientes pertinentes de la Asamblea Mundial de la Salud como medida para evaluar las prácticas de empresas y otros. Para los países que han adoptado medidas diferentes del Código Internacional, se han hecho las comparaciones pertinentes en los informes nacionales.
El propósito del presente informe es demostrar cómo se continúa violando el Código Internacional en diversas maneras. No tiene por objeto obtener datos estadísticos, ni tampoco 'clasificar' a las empresas según su nivel de cumplimiento. Los resultados no muestran más que la punta del iceberg.
Por ejemplo, es claro que si se han encontrado dos o tres madres que han recibido un cuadernillo promocional de una empresa, habrá miles más de esos cuadernillos que se habrán distribuido. Es extremadamente difícil monitorear los regalos que se hacen a profesionales de salud y las donaciones a los hospitales. No habrá más que uno de cada diez agentes de salud que adminitirán haber recibido un regalo.
Historia
El Código Internacional fue adoptado por la Asamblea Mundial de la Salud en 1981 como un conjunto de reglas destinadas a proteger la lactancia materna de las prácticas comerciales poco éticas. El preámbulo del Código Internacional declara que "la comercialización de los substitutos de la leche materna requiere un tratamiento especial que hace inadecuadas en el caso de esos productos las prácicas habituales de comercialización". Desde 1981, la Asamblea Mundial de la Salud ha adoptado una serie de resoluciones por las cuales se aclaran o se añaden varias disposiciones del Código Internacional, particularmente con respecto al Artículo 2 - el alcance - y el Artículo 6, que trata de las donaciones o los suministros a precio reducido de substitutos de la leche materna.
No hay nada igual a la lactancia materna para la óptima nutrición y el buen desarrollo del lactante. La leche materna es una substancia viva que proporciona todos los nutrientes esenciales, además de los anticuerpos que protegen contra las infecciones. Los estudios epidemiológicos más recientes demuestran que la leche materna y la lactancia natural ofrecen ventajas para la salud, el crecimiento y el desarrollo del niño, a la par que reducen significativamente el riesgo de un gran número de enfermedades agudas y crónicas, entre ellas las diarreas y las infecciones respiratorias. Así mismo, la lactancia materna desempeña un importante papel en el espaciamiento de los nacimientos y está vinculada a un mejor desarrollo cognitivo. La leche materna es pura, segura, siempre a la temperatura ideal, siempre disponible y gratuita, justo cuando el bebé la necesita. Para la mujer, la lactancia materna es una manera de reducir el riesgo de cáncer de ovario y de cáncer de las mamas en la pre-menopausia. La lactancia materna también tiene importantes ventajas económicas y ecológicas.
En los países en vía de desarrollo, el riesgo de muerte para los bebés que no son amamantados es 10 a 15 veces mayor en los primeros tres a cuatro meses que para los bebés exclusivamente amantados. En los países más ricos y aún en las mejores condiciones, un bebé alimentado con biberón tendrá mayor probabilidad de sufrir enfermedades respiratorias o infecciones digestivas. En 1993, el Director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo "La OMS estima que se podría evitar la muerte de 1,5 millones de bebés cada año mediante la lactancia materna efectiva".
La OMS y el UNICEF recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses aproximadamente. Se ha demostrado que el añadir otros alimentos o bebidas durante este periodo reduce la demanda de leche materna por parte del bebé, lo que a su vez reduce la producción de leche de la madre. Esto significa que no solamente el bebé recibe una alimentación menos nutritiva que la leche materna exclusiva, sino que se expone a los peligros inherentes al uso del biberón. La Asociación Americana de Pediatría en sus Recomendaciones sobre la lactancia materna y el uso de la leche materna (1997) dice "la lactancia natural exclusiva es la nutrición ideal y es suficiente para fomentar el crecimiento óptimo y el desarrollo del lactante en los primeros seis meses aproximadamente desde el nacimiento". Después de los seis meses, la lactancia materna debe continuar, añadiéndose alimentos complementarios apropiados hasta los dos años y más.
Alcance
El Código Internacional se aplica a las leches de fórmula, los biberones y las tetinas, además de otros substitutos de la leche materna. El Código Internacional define los substitutos de la leche materna como "todo alimento comercializado o de otro modo presentado como sustitutivo parcial o total de la leche materna". Por lo tanto, no es tan sólo la naturaleza del producto en sí, sino también la forma en que se comercializa o presenta, lo que determina si el producto cae en el ámbito del Código Internacional.
Cuando una empresa promociona alimentos para bebés menores de seis meses está, en efecto, comercializando esos alimentos para sustituir la leche materna, que es de por sí el alimento ideal para los bebés durante los primeros seis meses. El mismo argumento se aplica a las fórmulas y otras leches comercializadas para niños mayores, porque substituyen la parte de la dieta del bebé que mejor se vería satisfecha con la lecha materna.
Hay otros productos, según como se comercializan o se presentan, que también caen dentro de la definición de substitutos de la leche materna. Un ejemplo tomado del Código Internacional son los alimentos complementarios vendidos para ser administrados con biberón. Las compañías también presentan alimentos como substitutos de la leche materna cuando promocionan alimentos infantiles empaquetados a mujeres gestantes o a madres de recién nacidos a través del sistema de atención de salud. Sea cual fuere la edad recomendada por los fabricantes para dichos alimentos, esos productos se comercializan como substitutos de la leche materna.
Cada sección del presente informe comienza con una tabla que muestra en qué países cada una de las empresas viola las disposiciones pertinentes del Código Internacional. Se muestran las violaciones según el tipo de producto para demostrar las tendencias. Para fines de las tablas, leche de fórmula significa las fórmulas comercializadas para lactantes a partir del nacimiento. Leche de seguimiento (o preparados de continuación) significa las fórmulas comercializadas para 'seguir' a una leche de fórmula, es decir a partir de una edad posterior al nacimiento. Por último, alimento complementario significa cualquier alimento que convenga como adición a la leche materna cuando ésta sola no basta para satisfacer todas las necesidades nutricionales del bebé, pero que ha sido comercializado o de otro modo presentado como sustitutivo parcial o total de la leche materna.
¿Qué es una violación?
Así como fue el caso con ediciones anteriores de este informe (Breaking the Rules en inglés), no hay duda que los fabricantes de alimentos infantiles responderán diciendo que muchas de sus actividades no constituyen violaciones del Código Internacional. El Código y las otras resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud queda sujeto a interpretaciones, así como lo son todos los documentos jurídicos. Pero, a diferencia de una ley, el Código no tiene fuerza jurídica y no existe ningún tribunal que pueda decidir cuál es el significado exacto de sus disposiciones. El informe de la IBFAN toma como guía para la interpretación del Código no solamente las actividades que violan la letra del Código, sino también las que violan el espíritu y la intención del mismo, que es proteger, fomentar y apoyar la lactancia materna.
La última sección del informe describe las prácticas de comercialización de productos nuevos en el mercado. Aunque dichas prácticas desestimulan la lactancia materna, los productos en cuestión no están incluidos en el alcance del Código Internacional, por la única razón de que no existían en el momento en que éste fue redactado. Saber si estas nuevas prácticas de comercialización y estos nuevos productos 'violan' las reglas del Código o sólo las 'eluden' es una cuestión de semántica, cuando lo que está en juego es la salud y la vida de los bebés.
Inicio | Resumen | Promoción
en las instituciones de salud | Promoción
al público
Etiquetado | Biberones
y tetinas | Eludiendo las reglas | Anexo | Acerca
del Informe