RESUMEN
Violando las Reglas, Eludiendo las Reglas 1998 es un informe de las violaciones del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna OMS/UNICEF y de las resoluciones pertinentes de la Asamblea Mundial de la Salud, evidenciadas en una encuesta realizada en 31 países entre enero y septiembre de 1997.
El estudio demuestra que en casi cada uno de los países investigados, los principales fabricantes de leches de fórmula y de otros substitutos de la leche materna no cumplen con los requisitos establecidos por la Asamblea Mundial de la Salud. La revelación más significativa del estudio es que la industria de alimentos infantiles continúa concentrando sus actividades en el sistema de atención de salud.
Los fabricantes siempre han utilizado el sistema de atención de salud para promocionar sus productos. A medida que el Código, más la legislación nacional y la Iniciativa Hospitales Amigos del Niño amenazan con cortarle a la industria esa vía de entrada, se han creado nuevos productos para poder mantener abierta la puerta de las instituciones de salud. No cabe duda que los servicios de maternidad son la vía más directa para llegar a las madres y a los bebés, y los profesionales de salud son los más autorizados para recomendar nuevos productos. Un anuncio de empleo recientemente colocado por Wyeth en un periódico de Malasia describe la función de "representante nutricional" en éstos términos:
promocionar, vender, educar y crear una demanda para el uso de los productos de la empresa a través de visitas regulares y agresivas a todos los profesionales de la salud [29 sept. 1997].
Los resultados del estudio revelan también que la lactancia materna exclusiva es la más amenazada por las prácticas de comercialización. En apariencia, los fabricantes se han unido a la campaña general de fomento de la lactancia materna, incluyendo cuidadosamente un mensaje "la leche materna es lo mejor" en casi todos sus materiales promocionales. Pero el mensaje subyacente que dan es que la lactancia materna debe ser complementada, es decir que, aunque es buena para el recién nacido, no será suficiente por mucho tiempo; que las leches de seguimiento son necesarias a partir de cuatro o seis meses, dando la impresión de que la lactancia materna debe cesar; las mujeres que trabajan necesitan substitutos; los padres necesitan participar en la alimentación del bebé; y los bebés necesitan otras bebidas a base de hierbas o tés, agua especial y alimentos complementarios precozmente. Las madres se ven bombardeadas con este tipo de mensajes en anuncios publicitarios y en materiales promocionales producidos por la compañías que producen y venden leches de fórmula, leches de seguimiento, otros alimentos infantiles, biberones y tetinas.
Las madres, los agentes de salud y los hospitales continúan recibiendo muestras y suministros gratuitos de numerosas empresas, encabezadas por las cuatro principales: Abbott Ross, Mead Johnson, Nestlé y Wyeth.
Las compañías siguen usando afiches, relojes, calendarios y regalos para las madres y los agentes de salud como manera de promocionar sus productos, principalmente en las instituciones de salud. Hacen promoción directamente con las marcas o, indirectamente, por asociación del nombre de la compañía con bebés sanos y felices o con la lactancia materna.
Los materiales informativos para las madres, producidos por los fabricantes, como los cuadernillos, las fichas de crecimiento, los afiches y otros materiales impresos siguen haciendo publicidad de las marcas de los productos o no cumplen los requisitos del Artículo 4 del Código. Aún aquellos fabricantes que cumplen (es decir, cuyos materiales incluyen una declaración sobre la superioridad de la lactancia materna y las advertencias exigidas sobre los riesgos del uso del biberón), obtienen una ganancia promocional por la asociación de su nombre con la salud infantil. La Mead Johnson, por ejemplo, distribuye no menos de 15 diferentes cuadernillos para mujeres gestantes o madres de recién nacidos en los hospitales de Tailandia.
Muy pocas empresas hoy día se atreven a hacer publicidad directa de leches de fórmula al público en general. Ahora la promoción comercial se concentra en las leches de seguimiento, los alimentos complementarios, las leches para bebés de un año o más y las fórmulas lácteas para madres. La tendencia es a expandir el mercado, extendiendo la gama de productos para llegar a las mujeres gestantes y a los niños en edad preescolar. Los nuevos productos dan también a las empresas la posibilidad adicional de crear listas de direcciones, lo que ofrece el potencial de comercialización directa a las madres durante por lo menos tres años desde el nacimiento del último hijo.
Aunque las etiquetas de las leches de fórmula han mejorado, ninguna es perfecta, salvo aquellas que tienen que cumplir con reglas nacionales estrictas. La expansión de la gama de productos, además, permite más similitudes entre marcas, de tal modo que la etiqueta de un producto fácilmente le recuerda al consumidor la de otro producto para un grupo etáreo distinto.
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